Un poco de historia de Barcelona Martes, May 5 2009 

Este año se cumplen cien años de la semana trágica, para todos aquellos que no sepan de que va la historia es el primer enfrentamiento real entre el anarquismo y la represión españolista y un antecedente del auge del anarquismo en estas regiones.

Todo comenzó con una huelga general, la situación en Barcelona era insostenible, el monopolio del poder eclesiástico, el descontento general con la política africana, llevo a la ingente sociedad industrial de Barcelona a levantarse contra el poder establecido.

La iglesia era la representante de gran parte de los problemas de Barcelona, y esto unido al descontento por el gobierno Maura provoco una unión de todos los sectores que veían en la caída de Antonio Maura la única vía de solucionar los problemas de Barcelona.  

En este ambiente destaca la figura de Francesc Ferrer i Guardia (Francisco Ferrer Guardia) un pionero de la pedagogía libertaria, impulso los valores de la coeducación, mezclar ambos sexos, algo inédito es esos tiempos, de carácter abiertamente anticlerical, se gano enemigos dentro de la iglesia y entre los sectores burgueses de la ciudad condal, potencio la universidad popular para adultos, estimulo el libre pensamiento y su modelo de escuela reflejado en su Escuela moderna fundada en 1901 se convirtió en el modelo de educación en libertad que mantendrá su vigencia hasta el final de la guerra civil.  

Es acusado de haber instigado la huelga que propicio la semana trágica, sirvió de cabeza de chivo expiatorio frente a los republicanos y a los sectores conservadores de la sociedad. Su enemistad con la iglesia y la burguesía hizo que nadie interviniera a su favor por lo que fue fusilado en Montjuic. Todo un crimen a la libertad y a la libre educación

 

De Lorca y el mundo gay Lunes, Mar 30 2009 

Acaba de llegar a mis manos un ejemplar de la ultima obra de Gibson, en este caso titulada “Lorca y el Mundo gay” . Como siempre la lectura de una obra de Gibson es motivo de alegría, pues para todos los interesados por la cultura de la llamada edad de plata de la literatura española las obras de este autor son siempre una gran noticia.

En este caso y para no repetirme demasiado con lo que ya ha dicho el mismo

autor en innumerables entrevistas, solo mencionar la importancia de un libro de estas  características para una figura que como Lorca, hubo de ocultar su homosexualidad no solo en vida, sino que tras su propia muerte como se ha dicho innumerables veces por “rojo” y por “maricón”, su familia trato de ocultarla como si la misma supusiera una merma de la obra lorquiana, que se defiende por si sola.

Acaso no debemos de dar gracias a la homosexualidad de Lorca?

Pues si el autor no hubiese sentido parte de una minoría, quizás nunca hubiese escrito esos maravillosos versos de poeta en Nueva York o esas obras de toque surrealista como “El publico” o “Así que pasen cinco años”, tan increíbles y tan imposibles de interpretar.

Lorca era gay y por mas que esto le incomodase a mi admirado Buñuel, así era, pero quizás al maestro de Calanda como a tantos otros de su época les podemos perdonar estos toques homofobos lo que no podemos perdonar es que hoy en el siglo XXI aún se hable y se trate a Lorca como a un rojo y a un marica, y creedme que esto lo he oído por la calle no hace mucho a gente bastante joven.

Por tanto, este libro que en un principio no me atraería demasiado pues no soy demasiado partidario de estas nuevas corrientes que tratan de ver lo gay en toda obra literaria transformando obras y géneros para adaptarlos a una realidad que no les corresponde, y en casos mutilando las obras clásicas, ya se trate de operas, obras de teatro, etc…

Si soy partidario de contemplar la obra de Lorca en todo su esplendor, un gran hombre, un gran poeta, homosexual, andaluz, granadino y español.

Cuando uno viaja fuera de España, nadie sabe de Machado o de Cernuda, pero todos saben de Federico García Lorca, el gran poeta mártir que los rifles del fascismo intentaron silenciar en 1936, pero cuya voz grita fuerte e inexorable, y aquí teneis el mejor ejemplo de ello. 

 

ODA A WALT WHITMAN

Por el East River y el Bronx
los muchachos cantaban enseñando sus cinturas,
con la rueda, el aceite, el cuero y el martillo.
Noventa mil mineros sacaban la plata de las rocas
y los niños dibujaban escaleras y perspectivas.

Pero ninguno se dormía,
ninguno quería ser el río,
ninguno amaba las hojas grandes,
ninguno la lengua azul de la playa.

Por el East River y el Queensborough
los muchachos luchaban con la industria,
y los judíos vendían al fauno del río
la rosa de la circuncisión
y el cielo desembocaba por los puentes y los tejados
manadas de bisontes empujadas por el viento.

Pero ninguno se detenía,
ninguno quería ser nube,
ninguno buscaba los helechos
ni la rueda amarilla del tamboril.

Cuando la luna salga
las poleas rodarán para tumbar el cielo;
un límite de agujas cercará la memoria
y los ataúdes se llevarán a los que no trabajan.

Nueva York de cieno,
Nueva York de alambres y de muerte.
¿Qué ángel llevas oculto en la mejilla?
¿Qué voz perfecta dirá las verdades del trigo?
¿Quién el sueño terrible de sus anémonas manchadas?

Ni un solo momento, viejo hermoso Walt Whitman,
he dejado de ver tu barba llena de mariposas,
ni tus hombros de pana gastados por la luna,
ni tus muslos de Apolo virginal,
ni tu voz como una columna de ceniza;
anciano hermoso como la niebla
que gemías igual que un pájaro
con el sexo atravesado por una aguja,
enemigo del sátiro,
enemigo de la vid
y amante de los cuerpos bajo la burda tela.
Ni un solo momento, hermosura viril
que en montes de carbón, anuncios y ferrocarriles,
soñabas ser un río y dormir como un río
con aquel camarada que pondría en tu pecho
un pequeño dolor de ignorante leopardo.

Ni un sólo momento, Adán de sangre, macho,
hombre solo en el mar, viejo hermoso Walt Whitman,
porque por las azoteas,
agrupados en los bares,
saliendo en racimos de las alcantarillas,
temblando entre las piernas de los chauffeurs
o girando en las plataformas del ajenjo,
los maricas, Walt Whitman, te soñaban.

¡También ese! ¡También! Y se despeñan
sobre tu barba luminosa y casta,
rubios del norte, negros de la arena,
muchedumbres de gritos y ademanes,
como gatos y como las serpientes,
los maricas, Walt Whitman, los maricas
turbios de lágrimas, carne para fusta,
bota o mordisco de los domadores.

¡También ése! ¡También! Dedos teñidos
apuntan a la orilla de tu sueño
cuando el amigo come tu manzana
con un leve sabor de gasolina
y el sol canta por los ombligos
de los muchachos que juegan bajo los puentes.

Pero tú no buscabas los ojos arañados,
ni el pantano oscurísimo donde sumergen a los niños,
ni la saliva helada,
ni las curvas heridas como panza de sapo
que llevan los maricas en coches y terrazas
mientras la luna los azota por las esquinas del terror.

Tú buscabas un desnudo que fuera como un río,
toro y sueño que junte la rueda con el alga,
padre de tu agonía, camelia de tu muerte,
y gimiera en las llamas de tu ecuador oculto.

Porque es justo que el hombre no busque su deleite
en la selva de sangre de la mañana próxima.
El cielo tiene playas donde evitar la vida
y hay cuerpos que no deben repetirse en la aurora.

Agonía, agonía, sueño, fermento y sueño.
Éste es el mundo, amigo, agonía, agonía.
Los muertos se descomponen bajo el reloj de las ciudades,
la guerra pasa llorando con un millón de ratas grises,
los ricos dan a sus queridas
pequeños moribundos iluminados,
y la vida no es noble, ni buena, ni sagrada.

Puede el hombre, si quiere, conducir su deseo
por vena de coral o celeste desnudo.
Mañana los amores serán rocas y el Tiempo
una brisa que viene dormida por las ramas.

Por eso no levanto mi voz, viejo Walt Whítman,
contra el niño que escribe
nombre de niña en su almohada,
ni contra el muchacho que se viste de novia
en la oscuridad del ropero,
ni contra los solitarios de los casinos
que beben con asco el agua de la prostitución,
ni contra los hombres de mirada verde
que aman al hombre y queman sus labios en silencio.
Pero sí contra vosotros, maricas de las ciudades,
de carne tumefacta y pensamiento inmundo,
madres de lodo, arpías, enemigos sin sueño
del Amor que reparte coronas de alegría.

Contra vosotros siempre, que dais a los muchachos
gotas de sucia muerte con amargo veneno.
Contra vosotros siempre,
Faeries de Norteamérica,
Pájaros de la Habana,
Jotos de Méjico,
Sarasas de Cádiz,
Ápios de Sevilla,
Cancos de Madrid,
Floras de Alicante,
Adelaidas de Portugal.

¡Maricas de todo el mundo, asesinos de palomas!
Esclavos de la mujer, perras de sus tocadores,
abiertos en las plazas con fiebre de abanico
o emboscadas en yertos paisajes de cicuta.

¡No haya cuartel! La muerte
mana de vuestros ojos
y agrupa flores grises en la orilla del cieno.
¡No haya cuartel! ¡Alerta!
Que los confundidos, los puros,
los clásicos, los señalados, los suplicantes
os cierren las puertas de la bacanal.

Y tú, bello Walt Whitman, duerme a orillas del Hudson
con la barba hacia el polo y las manos abiertas.
Arcilla blanda o nieve, tu lengua está llamando
camaradas que velen tu gacela sin cuerpo.
Duerme, no queda nada.
Una danza de muros agita las praderas
y América se anega de máquinas y llanto.
Quiero que el aire fuerte de la noche más honda
quite flores y letras del arco donde duermes
y un niño negro anuncie a los blancos del oro
la llegada del reino de la espiga

 

A 70 años vista Jueves, Oct 30 2008 

Hoy 30 de Noviembre se cumplen 70 años desde que el famoso Orson Wells leyera la adaptación de la guerra de los mundos, una adaptación  del clasico de H:G: Wells y que causo terror entre la población de Nueva York y Nueva Yersey, que huian desesperados intentando protegerse del supuesto gas venenioso que habían lanzado los invasores sobre la tierra. Fue una muestra del poder de la radio y del auge del mass media en la sociedad contemporanea.

En España estabamos en nuestra propia guerra de los mundos, con los ultimos dias de la batalla del Ebro y la posterior muerte de la republica española, Toda una muestra de que cualquier tiempo pasado no siempre fue mejor.       

 

DEDICADO A TODOS LOS AMANTES DE LA CIENCIA FICCIÓN

Istambul, la perla de oriente Sábado, Oct 18 2008 

La ciudad de estambul, conocida por los griegos como Constantinopla, fue la capital del mundo cristiano hasta la fecha de su caida en 1453, sus monumentos no han sido igualados por ningun otro pueblo, y sus murallas resistieron po mas de mil años el acoso de las huestes arabes y cristianas. Fundada por Constantino el Grande sobre el emplazamiento de la antigua ciudad de Bizancio, fundada por un tal Byzas, se convirtio durante el periodo otomano en la gran perla del oriente, la mitica ciudad donde un hombre podia hacer fortuna y soñar con bellas damas orientales, con leyendas del pasado y con el dorado futuro.

A pincipios del siglo XX, Estambul era una de las ciudades mas multiculturales de Europa, con el barrio griego, el sefardi, el armenio y otros muchos formando en si misma un mosaico de la cultura otomana.

El Ángel caido Lunes, Oct 13 2008 

En las religiones de libro, el ángel caido es la figura del ángel que se rebela contra el poder establecido, contra Dios.  Hay numerosos ángeles caídos de los que destaca Lucifer, hay numerosas hipótesis sobre su origén entre las que destacan el libre albedrio, diversos pecados y malentendidos sobre los planes y el plan de Dios con respecto a la humanidad.

Pero en esta humilde pagina nos interesa más la visión contracultural del termino, la del ángel que siendo más cercano a Dios se revela contra el poder establecido. en ese sentido y en esta decadente sociedad donde se impone la cultura de masas son necesarios cientos de ángeles que mantengan alta la llama de la cultura, para que a modo del faro de Alexandria iluminen este sombrio mundo acultural.  

Por lo tanto pretendo ser una de esas antorchas que mantengan alta la llama de la cultura, unas veces con razón y otras sin ella, hablando de cine,teatro,peliculas,arte, etc…, todo lo que en esta sociedad de OT y Gran Hermano pueden llevar a una persona convencional a convertirse en un ángel caído.

un Saludo