La primera vez que vine a Grecia tenia 17 años…vine tras la estela de las historias de los Persas y con la imagen de los heroes del pasado bajo mi brazo. Pasee por las calles de Atenas, subi a la acrópolis y senti la magia de la antigüedad por primera vez en mi vida.

Después enferme, cada año peor, me converti en casi un invalido y solo el sueño de ser libre y romper las cadenas a las que yo mismo me habia atado me dieron la fuerza de seguir adelante. Hace dos veranos en pleno apogeo de mi enfermedad, vine a esta ciudad, el calor y la humedad eran insoportables y quizas por que no decirlo vine por la imagen de una persona a la que queria conocer, una mujer de enigmatica mirada a la que deseaba conocer mas que nada en el mundo.

El sueño termino tal y como lo concebi en quellos dias, creo que ella nunca supo ver lo bueno que habia en mi o yo no supe mostrarlo apilado por los grilletes de mis complejos, pero volvi a España dispuesto a someterme a la operación que tanto necesitaba y volvi a volar, abri mis alas al viento y senti el aire de nuevo sobre mi piel, volvi a ver el amanecer como solo el ojo humano puede verlo, con mis añorados amaneceres del pasado, volvi a creer en la esperanza, entonces hice las maletas y marche al oriente, tenia que demostrarme que Salonica no era para mi solo la ciudad donde esperaba encontrar a una mujer que nunca existio o unos amigos que no esperaba y que a dia de hoy aun mantengo.

Llegue a Salonica un frio dia de Octubre, con un griego que no habia olvidado pero que no practicaba, me reuni con mi Virgilio, un contacto de Internet que me guio tal cual hizo el maestro de la Eneida con el escritor de la Divina comedia, por los primeros dias fui un Dante Hispano aprendiendo y viendo esta ciudad como solo los habitantes de ella podrian verlo, pero me abandono en las grutas mas profundas del infierno de la ciudad y la soledad me quemo como el fuego, pero cual ave feniz que resurge de todo lo anterior, no solo sobrevivi sino que me encontre a mi mismo de una forma como jamas pense que me encontraria, me hizo creer en mi mismo, deje en España a muchos y buenos amigos, hermanos de sentimientos en muchos casos, y crei que era amistad lo que necesitaba, pero descubri que necesitaba amarme a mi mismo de nuevo, volver a creer que puedo forjar mi destino en las fraguas del dios Hefesto. Explore yo solo los infiernos y encontre a  nuevos compañeros de viaje, pero lo mas importante me encontre a mi mismo y vi lo que yo queria vee de nuevo con mis ojos que merezco la oportunidad de una vida nueva que puede ser dulce pero amarga al tiempo, un sueño de inmortalidad a los ojos de los que viajan conmigo. He conocido a grandes personas en este tiempo, algunas representan la esencia del viejo continente, otras lo mejor del nuevo, otras seran solo un recuerdo en el libro de mi vida, pero siempre recordare que fueron las personas que me vieron liberado de las cadenas, los que no me juzgaron solo por mi easpecto exterior sino que vieron lo bueno y lo malo que hay en mi para bien y para mal.

Estos dias estoy algo febril y para bien o para mal siento las cosas mucho mas, he conocido a una persona que representa la esencia del siglo XIX y eso me hizo pensar si somos tan unicos como creemos, he conocido a una persona que representa lo que yo creo que debe ser una buena persona, he visto convivir oriente y occidente en los amores de otra, no se he visto tanto que en cierta medida se ha eclipsado mi capacidad de sorpresa.

Creo que estoy donde debo estar, espero poder construir aquí un futuro y si tengo que trasladarme a la capital o las tierras de mis antepasados, siempre podre alzar la voz y gritar: Yo lo hice…cumpli mis sueños…viaje solo, me conoci a mi mismo y pude volver a mirarme en un espejo sabiendo que cada dia estaba construyendo con mis manos un futuro de esperanza para los hijos de los obreros que aun hoy en dia tienen mas del niño yuntero de Hernandez que de autenticos habitantes de una sociedad del bienestar.

Gracias por hacerme creer en la amistad, en las Hadas, en la Utopia, en el romanticismo, en la bondad, y sobre todo gracias por haberme dado una pizca de amistad para que vuelva a sentirme un ser humano, no se por que estoy escribiendo esto y puede que nunca lo comprenda, pero por primera vez en mucho tiempo siento que puedo tocar mis sueños con la punta de los dedos. Empece este camino de la mano de mi guia, escribiendo cuentos, hablando de utopias con un café en la mano, sintiendo la fuerza de mi cultura en tierras griegas, volviendo a creer en la esencia de Sefarad, comiendo dulces con mi amiga del XIX, quizas ellos nunca vuelvan a tener un pensamiento para mi pero eso no importara por que una parte de ellos siempre estara en la esencia del nuevo hombre que ha surgido a los pies de la torre blanca

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