Carta a un imposible… Martes, Ene 26 2010 

Esto es lo primero que escribo desde que he pasado la barrera de los treinta, no había escrito nada desde la operación, pensé que no volvería a escribir pero a veces los sentimientos son tan fuertes que debes de sacarlos a la luz, no se por que he escrito esto, ni si esta escrito para alguien o solo para mi mismo, no se si he idealizado el amor, no se si sentiré alguna vez lo que he escrito o si lo siento ya, y mi propia consciencia no me deja ver mas halla de los velos de la razón. Solo se que tenía que escribir, he cogido recuerdos de personas, imágenes de poetas y escritores a los que admiro y he intentado escribir algo de belleza, hoy ha vuelto a nevar, el frío me tiene encerrado en casa, nunca la casa me había resultado tan cárcel de mi mismo como lo es hoy, hoy puedo pensar y sentir en un nuevo amanecer, y en los sueños que han de venir, y sin embargo el amor se abre camino dentro de mi, un sentimiento que creía olvidado y que florece con mas fuerza que nunca.

A un amor futuro…

Veo caer la lluvia a través de los cristales de las iglesias, el ruido de las campanas otrora hermoso se ha tornado gris y no me deja conciliar el sueño, recuerdo tantas noches, tantos lugares, tantas personas y sin embargo al abrir los ojos solo veo soledad. He vuelto a trasladar mi morada a la sección de invierno, desde donde tantas veces te escribí  en el ayer, allí el ruido de la lluvia resuena de un modo especial, me digo que cada gota es una lagrima, un deseo perdido, una oportunidad del tiempo que se nos va. Me gustaría pensar que no siempre fue así, quizás poder recordar algo del estilo del maestro de los malditos: “Antes, si mal no recuerdo, mi vida era un festín donde se abrían todos los corazones, donde todos los vinos corrían. Una noche, me senté a la Belleza en las rodillas y la bese, sentí el Amor y lo maldije.”  

Pero esos días no existieron y nunca existirán, quizás estén bien para los maestros del pasado, pero yo he dejado de creer en casi todo, mi vida es una sucesión de noches sin día, esperando poder llenar un vacío de mi alma que cada día me hace sentir la soledad del propio demiurgo cuando activa la mecánica de toda consciencia omnisciente. Solo cuando en mi soledad me hallo, puedo intentar recrear algo de lo que creo perdido, de lo que no se si volveré a sentir. Creo que lo han expresado mejor otros maestros de la palabra pero intentare adaptar algo de esto a mi propia sensibilidad: “Oh Fantasía, mi Fantasía, cuantas veces juntos vimos lagos, castillos, mares o bosques, ¿Dónde vistes esos paisajes?, ¿Con quien ocurrieron esas cosas? ¿Acaso en otro tiempo, en otro mundo? Hoy no puedo mas que pensar en esos tiempos, en una caricia, en estirar la mano y detrás de su cuello poner mi brazo, boca a boca, pecho a pecho, preguntar con la mirada: ¿Me amas?, ¿Me amaras?…

Y cuando apenas he estirado la mano, un ruido…puerta, teléfono, o algún familiar, y vuelvo al mundo…, mi mirada vuelve al suelo y suspirando pregunto ¿Es que no hay en este mundo, un rincón para mi?, y no encuentro respuesta, solo la soledad.

El invierno, antaño me gustaba esta época, pero las lluvias y las nieves son mas propias de la arrogancia de la juventud, cuando ya se tiene consciencia de si mismo, es mejor dejar lugar preferente a las estaciones mas calidas, al otoño con su beso melancólico y su toque romántico, o a la primavera como el renacer de toda la belleza de que es capaz el mundo. Apenas reconozco a la persona del espejo, a veces me gusta pensar que mi propia imagen es una persona totalmente diferente a mi, que vive sus propias fantasías, pero luego me entristece pensar que esta tan solo como yo, pero el verlo me recuerda todo lo que he luchado para llegar hasta este momento. Mis amigos tan cercanos como hermanos en algunos casos, no podían estar allí por mí, ni yo lo hubiese consentido, era mi batalla, el final de una guerra que era solo mía y que debía de ganar con mi propio esfuerzo. La lluvia sigue cayendo, pero creo que finalmente puedo conciliar el sueño, es maravilloso como los días de lluvia acercan y alejan a las personas, recuerdas la ultima vez que nos vimos, aquella noche de verano también caía la lluvia del mismo modo a como hoy cae sobre los tejados de Toledo. El olor a lluvia, los paraguas, la gente corriendo de un lado a otro, el sonido es el mismo, podría estirar mi mano tratando de tocarte pero al abrir los ojos solo encontraría mi propia soledad. A veces creo que todo es un sueño, la amistad, el amor, todo, que en el fondo todos estamos solos esperando el día que dejemos de ser personas para ser tierra de camposanto, pero entonces recuerdo lugares, miradas, y pienso que merece la pena seguir luchando para que los sueños se hagan realidad. 

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La cinta blanca Viernes, Ene 22 2010 

Hace unos días, tuve la ocasión de disfrutar de una película, que incluso antes de su estreno ya era considerada como una joya del cine moderno, y cuando la vi comprendí  el por que, rodada en un estilo que recuerda a viejas glorias de los años cincuenta, con unos planos soberbios y una fuerte interpretación.  El tema de la película es el de la maldad intrínseca en el ser humano, el de un narrador que desde el primer momento duda de la veracidad de una historia que el mismo presencia, dudando así de la propia estabilidad de los demás personajes.

El director nos muestra un micro mundo donde interactúan los personajes como si se tratase de un teatro, un mundo pequeños jerarquizado y donde tres personajes tienen el poder de todos los demás, el varón como símbolo de toda la autoridad prusiana, el poder heredero de la sociedad de siglos y que arrastra a sus espaldas el legado del germen de la aristocracia y el poder. El medico, la burguesía, el poder pujante en los círculos neoliberales, un personaje decadente que carece de toda virtud, y que atormenta a los que le rodean, es un personaje que se supone debía ejercer el bien sobre los demás pero que termina siendo el mas abominable de todos.

El sacerdote o pastor, quizás a mi modo de ver, el verdadero culpable de todo cuanto ocurre, obligaba a sus hijos a portar la cinta blanca que da nombre a la película, como símbolo de pureza, representa el estamento clerical en toda su crudeza y la educación que ha dado a los demás sin duda es un papel esencial en el desencadenamiento de la historia,  Por ultimo, y aunque se encuentra fuera del triunvirato de los tres personajes principales, encontramos la figura del profesor, que se presenta a si mismo de un modo inocente y fuera de toda la historia, pero acaso no era el principal responsable de la educación de las nuevas generaciones, acaso la figura del maestro, que en el fondo creía en la sociedad nazi no tuvo especial importancia en el desarrollo de los acontecimientos de la segunda guerra mundial.  Es una historia sin inocentes, en la que solo las victimas pueden ser consideradas inocentes, el hijo de la comadrona o el pájaro muerto en forma de cruz pueden ser obviados, incluso el propio joven varón si queremos aunque en este caso representaría la sociedad futura, para concluir este breve esbozo de una historia que daría para hablar por horas solo queda dilucidar la relación de la misma con el fascismo, esto puede verse en una nueva generación criada bajo la intolerancia religiosa, que castiga y maltrata a los que considera inferiores y que se levanta contra el orden establecido, no sera desde el estamento popular desde donde viene el castigo, como puede verse en el hijo del campesino, aunque el padre opta por la muerte antes que perder el honor, sino la generación educada bajo la cruz, la que cometerá las atrocidades futuras. Una gran película que hará  las delicias de unos pero que para los no acostumbrados a este tipo de historias, puede resultar de gran complejidad, aun así una de las joyas de la cartelera actual.