Verano en Thessaloniki II Lunes, Jul 13 2009 

Parece que definitivamente falta un mes, para mi vuelo a Thessaloniki, eso de vuelo a Thessaloniki es un decir, por que haré dos escalas, voy a tardar mas en llegar a esta ciudad que a un viaje a China. Hoy me han preguntado en mi trabajo si volveré, saben que la idea de vivir en Grecia me ronda la cabeza y si esto va bien, quizás sea la toma de contacto que necesito. Por otra parte a veces olvido mi enfermedad, estoy enfermo, y eso me hace que todo tenga que planificarlo con calma, por que espero que en menos de un año llegue el momento de someterme a la intervención quirúrgica que me cambiara la vida. Creo que todo en mi vida ha sido difícil, he luchado tanto por todo, y poco a poco voy tomando las riendas. Nunca pensé que estaría solo en este momento de mi vida, pero así es, mas solo que nunca, y aunque a veces no tengo fuerzas para seguir adelante, las saco de donde puedo. Creo en la amistad, creo en el amor (aunque estoy bastante resignado a la soledad). Pero sobre todo creo en mi mismo. Puede que suene arrogante, pero cuando se ha trabajado desde abajo toda la vida la mirada al sol puede deslumbrar, pero aun así sigo creyendo en mis posibilidades. Volviendo al viaje a Thessaloniki, ya tengo piso, un estudio mas o menos cerca de la universidad, sin lujos pero confortable para el mes que voy a pasar allí, espero aprender mucho griego y volver a mi España con más ganas de hacer cosas que nunca. Espero hacer nuevos amigos, espero tanto y tan poco a la vez.

 

Atentos a la foto de la coci-hor-fre-vera, como la del apartamento de Lily Aldrin en la serie How I Met your Mother.

Verdad que es futurista? “Espero que no”

Del amor en tiempos de guerra… Martes, Jul 7 2009 

Mucho se ha hablado sobre el fotógrafo Robert Capa, imagen de la guerra por excelencia, murió en Vietnam al pisar una mina antipersona. Para muchos es la imagen misma de la guerra civil española, sus fotos han ilustrado los grandes momentos de la contienda española. Desde los triunfos republicanos, al asedio de Bilbao, o el exilio a Francia de los derrotados. Pero la historia de este hombre es mucho mas compleja, Su verdadero nombre era Ernest Andrei Friedmann, judío de origen húngaro, hombre brillante e inquieto viajo por la Europa de entreguerras y su parada principal fue Paris.

Allí conoció a Gerta Taro, una mujer alemana, nacida en Stuttgart hacia 1910. De familia de origen burgués y conservadora, pero pronto simpatizo con los movimientos izquierdistas, mujer muy liberal, bebía, fumaba y adoraba el champagne y el tabaco. En un principio fue una gran amiga de Capa, pero la forma en que se complementaban, les hizo ser pareja en poco tiempo.

Como los dos eran de origen judío y las agencias les pagaban poco por sus fotografías, inventaron a un  personaje que cambiaria sus vidas, el de un fotógrafo americano al que rebautizaron como Robert Capa. Y del que los dos jóvenes se suponía que eran ayudantes, la idea de la joven Gerta tuvo éxito y podían vender sus fotos por un precio tres veces más elevado.  Esto se hizo no solo por motivos económicos sino para evitar cuna posible extradición de la joven a la Alemania nazi.

Sus fotografías eran iguales pero diferentes, ella era mas técnica, y el mas espontáneo, ella deseaba a toda costa una victoria republicana que demostrara al mundo que el nazismo estaba destinado a perecer. Así hubo un pequeño distanciamiento entre ellos, ella marcho a la batalla de Brunete a cubrir la toma del pueblo por las tropas republicanas, el fue a París a entregar material fotográfico de anteriores batallas.  

Tras la batalla. Ella iba montada en el estribo de un coche, del que cayo, y fue aplastada por un tanque, en el año 1937, y murió a los pocos días en El Escorial.

El se lamento no haber estado a su lado, en cierta medida se culpo de su muerte, era la mujer que le había acompañado en su lucha por la libertad, su amor se había forjado en situaciones limites, ambos eran muy audaces y siempre estaban en el frente de batalla, los dos murieron dando imágenes al mundo y a la historia de los conflictos bélicos mas importantes, juntos se habían hecho a si mismos, amaban la fotografía, se amaban entre ellos, pero sobre todo amaban la libertad.   

Cuando el cine es propaganda y la propaganda es historia Jueves, Jul 2 2009 

Hace mucho que no escribía de cine, esta vez voy a hacerlo para hablar de la película “Sierra de Teruel”, una de esas películas que por si mismas no dicen mucho, pero que llevan detrás una historia fabulosa. El rodaje de Sierra de Teruel comienza el 20 de Julio de 1938 y para esas fechas era muy difícil para el bando republicano concebir la idea de una victoria sobre las tropas de Franco. La historia cuenta el internacionalismo de un grupo de hombres del batallón España, fundado y dirigido por el propio Andreu Malraux, escritor del libro L’Espoir y director de la película del mismo nombre sobre un episodio del libro. Fue un rodaje durísimo, con bombardeos, todo tipo de escaseces y nunca puedo ser estrenada, pues cuando los negativos de la película se encontraban en Barcelona esta fue tomada por las tropas de Franco. Se estreno para el gobierno republicano en el exilio pocos días antes de que empezara la II Guerra Mundial, y estrenada para el público francés en 1945, en una sociedad alejada de los problemas de una Republica española que hacia seis años que no existía.        

En ciertos estilos se anticipa al estilo de cine realista, pero quizás lo mas importante de la película sea su espíritu de internacionalismo, tratando de transmitir la idea de que la guerra de España, no era solo una empresa de españoles, sino que se trataba de una batalla entre el fascismo y las democracias de corte izquierdista. Y trata al enemigo con un respeto del que pocos film hacen gala, no los tratan de apartidas traidores sino de un enemigo al que hay que combatir, se mencionan a los moros, como el temido ejercito de África al que tanto temían y se aluden episodios como la revolución asturiana de 1934, como referente de la guerra española. Especialmente conmovedor resulta el miliciano musulmán que combatía en España, para que el pueblo español no pensase que todos los musulmanes eran partidarios de Franco.

Otro acierto de Malraux es la inclusión del campesinado como parte de la película, que si bien la hace perder en fuerza interpretativa la dota de una cercanía al pueblo. La escena final resulta conmovedora, el rescate de los aviadores y el caluroso recibiendo por parte del pueblo, que ve en aquellos luchadores de la libertad como a sus iguales, así como la escena del entierro en los primeros momentos de la película. La idea original de la película era conmover al mundo para que luchara en España, no todos acudieron a nuestra llamada, pero los que lo hicieron estarán presentes para siempre como luchadores de la libertad, cierto que algunos fueron manejados por  el poder soviético, y otros vinieron con unas ideas de guerra romántica, pero la España por la que ellos lucharon es la España que finalmente hemos construido, la España libre y democrática que tanto nos gusta a todos los que creemos que la II Republica fue el comienzo de las libertades en un país atrasado por el látigo del capataz y el fusil del militar. Por tanto siempre debemos de dar las gracias a los que han creído en España, y no dudaron en dar su vida a las puertas de Madrid.