Verano en Thessaloniki I Lunes, Jun 29 2009 

Me han concedido una beca de griego para Thessaloniki, así que si todo va bien pasare un mes en la ciudad de la torre blanca. No será para mi la primera vez que la visito, pero espero que marque un nuevo comienzo en muchos sentidos. Que me ayude a perfeccionar el griego y me ayude a clarificar mis pensamientos sobre la idea de irme a vivir a Grecia y a buscar un futuro allí. No es que reniegue de mi país, al que amo en gran medida, pero Grecia me atrae de igual manera. Esa es mi tragedia, siempre a rastras entre Grecia y España, y en una medida menor A. Latina. Es un tema del que no había hablado hasta ahora, pero mi especialidad en la universidad era la historia de A. Latina, con una especial predilección por Cuba y Argentina, aunque sin olvidar México, el país Azteca del cine de Buñuel y al que imagino con una belleza sin par. Y eso no se olvida fácilmente. En fin creo que me encuentro al fin del camino de mis primeros años postuniversitarios, y un nuevo camino se abre para mi, no se si lo recorreré entero o finalmente me conforme con mi adorado país natal, pero espero que sea una experiencia inolvidable. Y lo más importante que me sirva para aprender mucho griego y conocer gente nueva. Solo espero que de verdad sea el principio de nuevas oportunidades y no el final de una senda que lleve a la desesperación. Grecia siempre ha sido buena conmigo, y lo que es más importante, siempre ha sido una tierra de descubrimiento personal, a veces dudo si soy español o griego, pues con poco mas de quince años realice mi primer viaje a Grecia, y ya rondo la treintena. Allí he conocido el amor y el odio y un sinfín de sensaciones por las que me considero muy afortunado. Ciertamente que no es un país perfecto, pero que país lo es, es un país de gente cercana, al que siento en mi corazón, y al que me siento como segundo hogar. Y la experiencia en Thessaloniki no siempre ha sido la mejor, la primera vez, llegue tras un viaje de más de seis horas en autobús desde Atenas, y aún recuerdo la llegada, la búsqueda de Hotel, y el sentirme en el último rincón de la tierra. Recuerdo las iglesias, las vistas, la ciudad, la gente en los cafés, pero no termino de gustarme ni para bien ni para mal. Y recuerdo la desesperación por que casi no hay tiendas en la zona centro, y no todo puede comprarse en un quiosco, aunque nunca se sabe. El segundo viaje fue diferente, llegue desde Rodas en avión, a mediados de Octubre y recuerdo el frío, la lluvia, el cielo gris, y el olor a mar, tan distante para un castellano que vive a 400 Km. del mar. Recuerdo el mini aeropuerto de la ciudad, al que los nativos consideran internacional, pero que no es ni la mitad de la Terminal 4 de Madrid, esa terminal que por desgracia he recorrido en demasiadas ocasiones, recuerdo el autobús 78 del aeropuerto al centro, recuerdo el hotel, el ruido. Conversaciones con gente del lugar, y muchachos de ciudades cercanas preguntándome por calles, Quizás parezco griego?, debe ser, por que en Turquía y Bulgaria todo el mundo lo pensaba y cuando en Madrid paseo con amigos griegos y algún turista nos oye se dirige a mi en primer lugar. En fin una fusión hispano griega en todo caso. Mis amigas me dicen que acabare mis días en Grecia, mis amigos que acabare casado con una griega y viviendo entre las dos orillas, Incluso cuando se termino mi ultima relación nos deseamos mutuamente que cada uno acabara casándose o viviendo con una persona del país al que profesaba sus amores, en fin parece que he elegido Grecia o ella me ha elegido a mi como a uno de sus hijos. En fin se acerca el día de tomar el avión y llegar a la ciudad del helenismo.

Toledo… Lunes, Jun 15 2009 

Solo unas fotos, para mostrar la maravillosa ciudad patrimonio de la humanidad. Sobran las palabras.